La imagen quedó grabada en Mataderos. Santiago Briñone fue con vehemencia a disputar una pelota dividida con Guillermo Ferracuti en la mitad de la cancha y el árbitro Gabriel Gutiérrez no dudó: tarjeta roja directa a los 62 minutos. Una acción que cambió definitivamente el partido para San Martín y que ahora obliga a Alejandro Orfila a volver a mover las piezas. Mientras el plantel transita una nueva semana de entrenamientos, el entrenador ya empezó a llenar y borrar nombres en su libreta. La suspensión del mediocampista obliga al DT a tomar una decisión que podría modificar no solo un nombre, sino también el esquema con el que afrontará el duelo del domingo frente al homónimo “sanjuanino”.
Aunque todavía restan varias prácticas para confirmar el “11”, todo indica que el principal candidato a recuperar un lugar entre los titulares es Alan Cisnero. El volante fue, probablemente, uno de los futbolistas de mayor regularidad y rendimiento que mostró San Martín durante el primer tramo del torneo. Dinámico para romper líneas, intenso para presionar y con llegada al área rival, se había convertido en una pieza determinante hasta que un desgarro en el isquiotibial derecho, sufrido en el empate frente a Atlanta, interrumpió su gran momento futbolístico.
Su recuperación fue paulatina. Volvió a ser titular en el triunfo sobre Patronato, en Paraná, y desde entonces fue sumando minutos hasta volver a tener acción el domingo pasado frente a Nueva Chicago. Ingresó cuando el equipo ya jugaba con 10 futbolistas por la expulsión de Briñone e intentó aportar movilidad y presión ofensiva en un contexto adverso, con San Martín obligado a resistir y buscar el empate casi sin espacios.
¿Cambia el esquema?
Si finalmente Cisnero vuelve desde el arranque, Orfila tendría la posibilidad de modificar el dibujo táctico. Además, el entrenador recuperará a Diego Diellos, quien ya cumplió la fecha de suspensión por haber alcanzado las cinco tarjetas amarillas y volverá a estar a disposición. Ese panorama le abre un abanico mayor de alternativas.
El habitual 4-2-3-1 podría transformarse en un 4-3-3 con un mediocampo más dinámico o incluso en el 4-4-2 que ensayó durante buena parte del encuentro frente al “Gasolero”, con Álvaro Véliez acompañando a Diellos en ataque. Ese movimiento permitiría sumar un futbolista con mayor despliegue y llegada, sin resignar agresividad en la recuperación. A diferencia de Briñone, Cisnero ofrece más dinámica para romper líneas y mayor presencia en los últimos metros, una característica que podría modificar el funcionamiento del equipo.
Otras alternativas para reemplazar a Briñone
Sin embargo, la libreta del entrenador ofrece otras alternativas. Si decide mantener el doble “cinco”, los nombres que aparecen con mayor fuerza son Laureano Rodríguez y Milton Ríos, dos volantes de características más posicionales que podrían acompañar a Agustín Graneros en la contención.
Rodríguez ya cumplió la fecha de suspensión que lo dejó al margen del último partido, mientras que Ríos ingresó en varios encuentros para reforzar el equilibrio en los minutos finales. Ambos le garantizarían a Orfila sostener el esquema que utilizó desde su llegada, con dos mediocampistas de recuperación por delante de la defensa.
En un segundo escalón aparecen Nicolás Castro y Jorge Juárez. El primero se convirtió en una de las piezas de recambio preferidas por Orfila y suele ofrecer cambio de ritmo y llegada al área. De hecho, fue quien sacó el remate que terminó derivando en el empate transitorio de Mauro Verón frente a Temperley en La Ciudadela. Juárez, en cambio, aporta experiencia y versatilidad: puede desempeñarse como volante interno o incluso retroceder al lateral derecho si el partido lo requiere.
Mucho más atrás corre Matías García. El volante volvió a integrar la convocatoria frente al “Gasolero” luego de superar un desgarro en el aductor izquierdo y solo disputó 12 minutos desde su regreso. Si bien continúa recuperando ritmo futbolístico, hoy parece tener menos posibilidades de meterse entre los “11”.
Todavía quedan varios ensayos antes del partido del domingo. Como acostumbra, Orfila probará sociedades, moverá nombres y evaluará variantes hasta último momento. Pero mientras la libreta del DT sigue abierta, hay un nombre que comienza a imponerse sobre el resto. Ese parece ser el de Cisnero, el volante que supo convertirse en una de las figuras del equipo antes de la lesión y que ahora podría recibir la oportunidad de volver a ser protagonista justo cuando San Martín más necesita una reacción.